lunes, 14 de abril de 2014

Ernesto Custodio Espinoza

Se fue en el tiempo de cuaresma, en una de las épocas de mayor reflexión, dejando a sus amigos—aparte de sus seres queridos—un inmenso vacío porque fue un hombre leal, de esos que peleaba por uno, que hacia la llamada oportuna en el momento correcto y que ofrecía su enorme sonrisa  y el abrazo solidario cuando menos se esperaba.

Así era Ernesto “Neto” Custodio, el hijo menor del doctor Ramón Custodio López, un eterno defensor de los derechos humanos, amado por unos, odiado por otros, pero un gran hombre que renunció a tener el mejor laboratorio clínico de Honduras para entregarse a defender la vida de los demás y sembrar en este país la semilla de los derechos humanos y el respeto a la dignidad  y a la vida. Un gran sacrificio para la sociedad de un país, hasta cierto punto ingrata.

jueves, 20 de marzo de 2014

Mi querido don Adán

Justo cuando analizábamos con unos amigos una publicación académica sobre el recién pasado proceso electoral, nos llegó la noticia del deceso de don Adán Palacios, un experto y viejo amigo a quien consultaba no solo de temas electorales y de País, también de la vida y sus caminos cruzados, así como el valor de la amistad, la gratitud y la solidaridad.

Le conocí como una periodista principiante a quien la vida le ha enseñado que el periodismo es aprender y aprender. Siempre fue atento, receptivo y anuente a compartir sus conocimientos, pero fue hace más de una década que le traté desde una faceta distinta: la del amigo y consejero.